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limpieza chimenea profesional

La limpieza de la chimenea, ¿cómo lo realizamos?

Con nuestro equipamiento técnico, la efectividad y la seguridad están garantizados al realizar la limpieza de chimenea.

La combustión de una materia, sea sólida (leña, carbón, pellets, etc.), líquida (hidrocarburos, gasóleo) o gaseosa (butano, propano, etc.), genera calorías a la vez que suciedad y residuos (hollines, vitrificados, alquitranes, sulfatos…) tanto en el aparato de calefacción como en el conducto de evacuación de humos (chimenea).

Para preservar el medio ambiente. Las concentraciones importantes de hollín en un conducto o una chimenea, además de perjudicar su buen funcionamiento, favorecen el riesgo de contaminación de la atmósfera. Una instalación, adecuadamente mantenida, contribuirá a mejorar la calidad del aire que respiramos.

Residuos generados por la combustión de la chimenea

Los hollines: ricos en carbono y fácilmente inflamables, estos residuos son transportados por el humo, se acumulan en las superficies de intercambio y en la chimenea.

Los alquitranes y vitrificados: estos residuos combustibles y obstructores, originan con frecuencia incendios en las chimeneas. Se crean por la combustión de productos sólidos (leña, carbón), pero también del gasóleo cuando el quemador de la caldera se des-regula.

Los sulfatos: estos residuos no combustibles, generados principalmente por los gasóleos (domésticos, pesados, etc.), se depositan en placas sobre las paredes del intercambiador, reducen el intercambio calórico, y se transforman en ácido sulfúrico, muy corrosivo en presencia de humedad.

Limpieza de chimenea: Regulación aplicable y Normativa

La regulación aplicable estipula que la limpieza o deshollinado de las chimeneas es obligatorio y debe ser efectuado por una empresa o una persona cualificada. (Norma UNE 123001/2012)

La operación de deshollinado mecánico está destinada a eliminar los residuos (hollines, vitrificados, etc.) y a verificar la no obstrucción del conducto en toda su altura. Para facilitar o complementar la operación de deshollinado pueden utilizarse distintos productos químicos que, en ningún caso pueden sustituir a la operación mecánica.

¿Con qué frecuencia hay que limpiarla?

Lo ideal es limpiar la chimenea una vez al año y utilizar productos químicos de mantenimiento en la temporada de uso. Si el uso que damos a nuestra chimenea es esporádico, en fines de semana y periodos de mucho frio, una vez cada dos inviernos será suficiente, pero extender más los periodos de limpieza de una chimenea, no es bueno, ni para nuestra seguridad ni para el medio ambiente.