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incendio en chimenea

¿Por qué es necesario deshollinar la chimenea?

El resultado de la combustión de leña en nuestra chimenea es el conocido hollín, pero ¿Qué es exactamente? Son partículas sólidas de tamaño muy pequeño en su mayoría compuestas de carbono impuro, pulverizado, y generalmente de colores oscuros más bien negruzcos resultantes de la combustión incompleta de un material orgánico (que contiene carbono) como madera o carbón. El hollín que resulta de la combustión de nuestra chimenea al ser una sustancia viscosa tiende a pegarse en los tubos de salida de humos, o en las paredes de esta si el tiro no está entubado.

Esta situación crea una multitud de problemas, siendo algunos de ellos particularmente graves. Veámoslos de menor a mayor gravedad

1º Mayor consumo de leña. Entre los problemas menos graves que pueden generar la acumulación de hollín sería un mayor consumo de combustible. La suciedad de la chimenea podría significar una bajada del 7-8% de rendimiento por cada milímetro de depósito (vitrificados, hollines, etc.). Además, concentraciones altas de hollín aumentan el riesgo de contaminación atmosférica.
2º Riesgo de intoxicaciones. Una alta concentración de hollín en el tubo de la chimenea reduce la salida de humos por esta, provocando como consecuencia los revocos de humos, es decir, el humo sale hacia el interior de la vivienda, lo cual podría provocar peligrosas intoxicaciones de monóxido de carbono, un gas que en altas concentraciones puede resultar letal. Sin duda una poderosa razón para mantener nuestra chimenea en perfecto estado
3º Peligro de incendios. El hollín al ser el resultado de una combustión incompleta de la leña es un residuo altamente inflamable. Una chimenea con una alta concentración de hollín puede desembocar en un incendio debido a las altas temperaturas que se alcanzan en el tiro

4º problemas con las compañías de seguros. En caso de sufrir un incendio, siendo el foco de este nuestra chimenea, las compañías de seguros podrían no hacerse cargo de los daños, ya que no ha habido un mantenimiento de esta

Estos son solo algunos de los problemas que podrían surgir por no deshollinar de una manera regular nuestra chimenea. Ahora bien, ¿cada cuando habría que hacerlo?
Lo ideal es limpiar la chimenea una vez al año Si el uso que damos a nuestra chimenea es esporádico, en fines de semana y periodos de mucho frio, una vez cada dos inviernos será suficiente, pero extender más los periodos de limpieza de una chimenea, provocaría la acumulación de hollín, con los peligros que ello conlleva.